El inversor fotovoltaico, también llamado inversor de energía solar, es un elemento imprescindible en las instalaciones fotovoltaicas, tanto en las instalaciones conectadas a la red eléctrica, como en la mayoría de las instalaciones autónomas (ver tipos de
instalación fotovoltaica).
Antes de empezar, queremos recomendarte este fantástico libro con el podrás calcular y diseñar todo tipo de instalaciones fotovoltaicas, así como aprender el funcionamiento de todos los componentes que las forman: Libro Instalaciones Fotovoltaicas
Dentro de una instalación solar fotovoltaica (ISFTV) el inversor es el aparato encargado de convertir la corriente continua
generada por la instalación fotovoltaica (paneles) en una corriente alterna (c.a.) igual a la de la red eléctrica.
En Europa la corriente de la red es corriente alterna a 230V de valor eficaz de tensión
en Monofásica y 400V en trifásica y de 50Hz (hertzios) de frecuencia.
De esta forma esta energía generada por los Paneles Solares en corriente continua, podemos utilizarla para conectar los receptores habituales en una vivienda que son todos de c.a., o
también para enviarla a la red eléctrica y venderla.
Una instalación solar fotovoltaica (ISFTV) produce energía eléctrica en forma de corriente que se puede utilizar para aportar energía a la red eléctrica o para alimentar un sistema autónomo, como por ejemplo, una vivienda aislada
de la red eléctrica.
Pero OJO el inversor es diferente si es para una instalación aislada
o una conectada a red, y normalmente no son compatibles.
Los inversores de instalaciones conectadas a red tienen una tensión
de entrada variable, ya que van conectados a los paneles.
En el caso de las aisladas, como veremos más adelante, el
inversor va conectado a la batería y por lo tanto la tensión de
entrada siempre es fija, siempre del mismo valor.
Solo podría ser el caso en pequeñas instalaciones autónomas con
receptores en corriente continua.
Para el resto, siempre con
inversor.
Veamos el por qué.
Las tensiones que se utilizan en corriente continua en los ISFTV suelen ser de
baja tensión, por ejemplo, en las aisladas con batería suelen utilizarse
tensiones de 12V o 24V, limitando su uso a sistemas de poca potencia porque para tener mucha potencia con esas tensiones tan bajas las intensidades deberían ser muy grandes
y los conductores que tendríamos que utilizar serían de secciones excesivas y muy caros.
*Recuerda Potencia = V x I; si la tensión (V) es muy pequeña (12V o 24V) para conseguir grandes potencias debemos tener intensidades (I) muy grandes, lo que implica conductores de mucha sección (muy gruesos) y caros.
De forma general, podemos decir que para potencias superiores a 1kw es imprescindible disponer de un sistema que convierta la corriente continua generada en las ISFTV en corriente alterna para su consumo y con los parámetros adecuados de tensión y frecuencia.
Este aparato es el "Inversor Fotovoltaico " o "Inversor Solar".
Si la ISFTV se va a conectar a la red de distribución eléctrica para vender
el excedente de energía generada o vender toda la energía producida, como
es el caso de una central o huerto fotovoltaico, hay que convertir la corriente continua generada por los paneles solares, también llamados "generador
fotovoltaico", en corriente alterna a la tensión de 230V en monofásica o 400V en trifásica y a 50Hz (hertzios) de frecuencia.
Estas son las corrientes, tensiones y frecuencias que utilizan las compañías eléctricas para distribuir la energía eléctrica.
Esta conversión la realiza el inversor y además debe hacerlo de forma muy
precisa.
Para estas instalaciones los
inversores utilizados se llaman "Inversores de Conexión a Red o de
Autoconsumo".
Este tipo de instalaciones, el inversor debe hacer trabajar a los
paneles (generador) en su punto de máxima potencia en cada instante,
punto que dependerá de la irradiación que le llegue a los paneles y la
temperatura a la que se encuentren.
Para conseguir esto, lo que hace el inversor es modificar
constantemente la tensión y la intensidad de los paneles de forma
que su producto sea siempre el máximo posible.
Además, a la hora de elegir el inversor para estas instalaciones debemos de
tener en cuenta las siguientes características técnicas:
- Monofásico o trifásico: para potencia inferiores a 6Kw el
inversor y la instalación suele ser monofásico, para más elevadas,
trifásicos.
- Potencia del inversor: Debe ser de una potencia que esté
entre el 80% y el 90% de la potencia pico del generador fotovoltaico.
Esto significa que el inversor debe ser capaz de proporcionar entre el 80% y
el 90% de la potencia del generador.
Si en algún momento la potencia del generador fuera mayor de este
porcentaje, el inversor la limitaría a la potencia del inversor, pero esto
no suele ocurrir casi nunca ya que los paneles tienen pérdidas por suciedad,
pérdidas por temperatura, por envejecimiento, etc, por eso es suficiente con
que nuestro inversor tenga una potencia entre el 80% y el 90% de la del
generador fotovoltaico.
- Rango de Tensiones de Entrada: Para realizar el
seguimiento del punto de máxima potencia, debe admitir un rango de tensiones
de entrada.
Estos valores de tebnsion mínima y máxima son los que puede tener el
generador fotovoltaico, operando en su punto de máxima potencia, a una
temperatura de 70ºC y -10ºC respectivamente.
V mínima del inversor < V generador a 70ºC
V máxima del inversor > V generador a -10ºC
Las temperaturas son aproximadas y dependen del fabricante, podrían ser V a
40,5º y a -11.
OJO estas tensiones serán las totales del generador, por lo que hay que
tener en cuenta la de un panel solo y ver el número de paneles conectados en
serie (string).
Recuerda que la tensión total del generador será la suma de la tensión de un
panel por el número de paneles en serie.
En muchas ocasiones hay instaladores que
simplemente lo que hacen es comprobar que la tensión máxima del
campo fotovoltaico (VOC) sea menor que la tensión máxima admitida por la
entrada del inversor y que la tensión a máxima potencia del generador sea
superior a la Vmínima del inversor.
Vmínima del inversor < Vmp del generador
Vmáxima del inversor > Voc del generador
Por ejemplo para una ISFT aislada con un solo panel que tuviera una Vmp de
30,1V y una Voc de 36,8V entonces el inversor sería uno que tuviera una
tensión de entrada máxima por encima de 36,8 voltios y una tensión de
entrada mínima por debajo de 30,1V.
Si el generador tuviera más paneles tendríamos que ver la Voc y la Vmp del
generador.
Cuaquiera de las dos posibilidades sería válida.
Tensión nominal de salida: 230V para los monofásicos y 400V para los
trifásicos.
- Intensidad máxima a la entrada: debe ser superior a la
que le pueda llegar del generador fotovoltaico.
I máxima del generador = Np x Icc < I máxima a la entrada del inversor
- Rendimiento del inversor: suele ser entre el 90% y el 96%
en los actuales inversores conectados a red.
Estos inversores suelen incluir un sistema de registro de las principales
magnitudes y las alarmas, e incluso mostrar toda esta información en un
ordenador para supervisar y analizar el funcionamiento de la instalación en
todo momento.
Recordar que también es necesario un contador (bidireccional) o 2 contadores
para el control de la energía enviada a la red y la consumida por la
instalación de la red.
Por último decir que muchos fabricantes tienen simuladores gratuitos
que te permiten dimensionar el inversor de forma online.
Los Inversores Para Sistemas Fotovoltaicos Conectados a la Red van conectados directamente a los paneles solares fotovoltaicos, también llamados
generador fotovoltaico por el lado de contínua y por el lado de
alterna al cuadro eléctrico de la vivienda.
El contador mide la energía enviada a la red y la consumida.
El excedente,si lo hay, se nos descuenta de la siguiente factura de la luz
al precio que la compañia estime oportuno.
Estos inversores de
red pueden tener salida monofásica o trifásica, depende de la red a la que se conecten.
Es necesario que dispongan de un seguidor del punto de máxima potencia (MPP).
Un MPP es un adaptador eléctrico que hace trabajar al generador (paneles) en la zona de la curva característica de los paneles donde entregan la máxima potencia, independientemente de la carga conectada al generador.
Según el RD 1699/2011, para aquellos inversores o suma de inversores cuya potencia nominal sea menor o igual a 5kW la conexión a red debe ser monofásica, mientras que si excede los 5kW de potencia nominal la conexión deberá ser trifásica.
Si la ISFTV se pretende usar para un sistema autónomo (consumo propio), y donde se utilizará la energía generada solo para los receptores eléctricos más comunes como lámparas, televisión, etc. se pueden utilizar receptores que funcionen con corriente continua y no necesitaríamos un inversor.
Pero lo más habitual es utilizar estos receptores en corriente alterna porque son mucho más baratos que los mismos receptores trabajando en corriente
continua.
Por este motivo, las instalaciones Aisladas
también llevan la mayoría un inversor fotovoltaico.
La conexión del inversor en la instalación solar es diferente si la ISFTV está conectada a la red o si es autónoma.
En las Aisladas suelen
llamarse "Inversores de Baterías", porque van conectados
directamente a la batería por el lado de contínua y a las cargas (cuadro de
protección) por el lado de alterna.
Por norma general (se hace siempre)
el inversor va conectado a la salida de las baterías
ya que normalmente supera con creces la intensidad de
consumo que podría aguantar el regulador.
Por este motivo se llaman
"Inversores de Baterías".
Si conectáramos el inversor al regulador, la salida de las baterías
deberían ir conectadas también al regulador.
El inversor pediría la energía
necesaria para el consumo de la instalación al regulador, en lugar de a las
baterías.
Si la intensidad que soporta el regulador no es la misma que la
que soporta el inversor, cosa que no suele ser por el elevado coste, se podría quemar el regulador
por un exceso de demanda del inversor.
La única ventaja que tendría esta
conexión sería que el regulador controlaría la carga y la descarga de las
baterías.
Pongamos un ejemplo de una instalación autónoma con
conexión del inversor al regulador, en lugar de a la batería, para entender el
problema.
Si tenemos un regulador de 30A y los paneles solo cargan 15, si solo
consumieras 15 amperios, los sacarías directamente de los paneles pasando
por el regulador y luego al inversor sin pasar por las baterías.
Todo
correcto.
Si ahora tenemos un consumo de 30A, lo máximo que permite el regulador sin
que se queme, quiere decir que 15 salen de los paneles y los otros 15 de la
batería. A la salida del regulador tenemos 30 amperios que irían al
inversor.
Todo correcto.
Hasta aquí todo correcto y parece que tiene sentido ya que cargamos y
descargamos menos las baterías con lo que aumentaría su duración.
Pero....
Si estamos utilizando un inversor de 1.000 Wts. a 12 V quiere decir que en
un momento dado puedes consumir 1000/12 = 83.33 amperios y esa
intensidad no la puedes sacar del regulador ya que al intentarlo
haría pluff, se quemaría.
Esto es lo que suele suceder
siempre que la intensidad que puede aguantar el inversor es mucho
mayor que la del regulador.
La solución pasaría por poner un regulador con la misma intensidad que el
inversor pero como esta intensidad es mucho más grande el problema es que
o no existen reguladores tan grandes en el mercado o serían
carísimos.
Solución Correcta: Inversor conectado a la batería.
En
este caso el regulador solo tiene que soportar la intensidad máxima de los
paneles solares.
¡¡¡OJO muy importante!!!
Siempre se deben de
colocar unos fusibles de protección entre la batería y el inversor para proteger el inversor en caso de sobreintensidad.
Mejor que se quemen los fusibles que no el inversor que es mucho más caro.
Al conectar el inversor a la salida de la batería el regulador
solo controla la carga de la batería, pero no la descarga.
Podríamos pensar que conectar el inversor directamente a la batería podría
producir en algún momento un exceso de descarga de la batería, incluso
llegar a descargarse por completo, cosa que como ya sabemos es malísimo
porque reduce mucho el tiempo de vida de las baterías y son lo más caro de
la instalación.
Esto en la práctica no es un
problema real, ya que las propias baterías e incluso muchos
inversores llevan un sistema de protección para que esto no suceda
nunca.
Los inversores conectados a las baterías disponen de protección de
bajo voltaje en batería y cortaría el suministro en caso de bajo
voltaje de las mismas.
Bajo voltaje = Poca carga de las baterías.
Normalmente todos los inversores están
programados para dar una aviso sonoro cuando baja el nivel de la batería y
si baja más cortar el suministro.
Por ejemplo, en instalaciones con baterías
a 12V, los inversores a 12V suelen tener:
- Aviso batería baja: entre 11,7 y 12,2 Voltios
- Desconexión por batería baja: entre 11,1 y 11,6 Voltios
Podríamos ver el
nivel de bajo voltaje del inversor a qué profundidad en
voltios corresponde de descarga de la batería, ya que en todas las
batería para fotovoltaica suele venir las tensiones en función del
régimen de descarga.
Fíjate en la tabla:
Un ejemplo, una batería de 12V de tensión nominal se considera cargada
totalmente a 12,7V y la máxima tensión de descarga para que nunca se
descarge a menos del 30% del total de su carga (70% DOD) es de 11,6V.
Para no superar el
70% de DOD debemos de conectar a las
baterías un inversor con una protección por bajo voltaje de la batería de 11,6V, para que ha
esa tensión corte el suministro de la batería.
Esta protección por bajo voltaje ya lo suelen hacer todos
los inversores y por eso en la práctica no es un dato que se suela
tener en cuenta a la hora de elegir un inversor.
Recuerda DOD: Profundidad de Descarga de la Batería =
máxima descarga que queremos que se produzca en la batería en %.
Por ejemplo
si DOD es del 70%, quiere decir que la batería le hemos calculado para que
se descargue como máximo al 70% del total de su capacidad.
Para no superar
esta DOD y que el tiempo de vida de las baterias sea mayor, lo mejor
es tener una batería bien calculada y dimensionada en nuestra instalación.
Nota: Todos los reguladores suelen tener una salida en corriente continua llamada o utilizada como "cargador", para que el excedente de carga de los paneles se pueda aprovechar
para recargar pequeños aparatos electrónicos en cc o incluso para alguna
pequeña bombilla o electrodoméstico de la instalación que funcionen a
corriente continua, aunque esto último no es recomendable como ya vimos.
No se debe conectar en estos bornes el inversor, recuerda
siempre en las baterías.
Cuando en una instalación autónoma se prevé que en alguna época
del año la luz solar no será suficiente para alimentar la
instalación, la solución pasa por poner una fuente de energía
eléctrica de apoyo, por ejemplo un grupo electrógeno
que genere la energía eléctrica necesaria en esos momentos de falta de sol.
Grupo Electrógeno: equipo que tiene como función convertir energía de calor
producida por un combustible, en energía mecánica y luego en energía
eléctrica.
Normalmente consiste en un motor y un alternador que están
acoplados.
Los grupos electrógenos pueden utilizar diferentes combustibles
como el gasóleo o el diésel,
el gas natural o el biogás, la
biomasa (pellet).
Para estos casos se hace necesario el llamado "Inversor Cargador"
que lo que hace es que cuando nuestra instalación fotovoltaica no cargue
suficientemente la batería, el inversor/cargador conecta el grupo
electrógeno para cargarlas, evitando quedarnos sin energía en la
instalación.
Incluso si disponemos de conexión a la red eléctrica podría
conectar las baterías a la red para cargarlas, aunque no tiene mucho sentido
tener una instalación autónoma con baterías con conexión a la red.
Conclusión: los inversores cargadores incorporan un cargador interno
capaz de utilizar una fuente de energía auxiliar, como un grupo
electrógeno o la propia red eléctrica, para cargar las baterías en
caso necesario.
De forma general, para el dimensionado de un inversor en una ISFTV, debemos elegir un inversor cuya potencia nominal sea igual a la potencia que debe suministrar a las cargas que se van a conectar al inversor, y además, que tenga la misma tensión de entrada y salida que la instalación.
Los parámetros que se utilizan para realizar el dimensionado del inversor son la tensión nominal de entrada en
continua, la de salida en alterna y la potencia nominal.
La tensión nominal de entrada del inversor debe coincidir con la tensión nominal de la batería de acumuladores.
Si la batería es de 24V la tensión de entrada del inversor será de 24V.
Para la tensión de salida, si es monofásico será de 230V y si es trifásico de 400V teniendo una onda senoidal y a 50Hz de frecuencia.
Para la potencia nominal del inversor se aplica el criterio de que la suma de todas las potencias de los receptores que puedan funcionar a la vez de forma simultánea no sobrepase dicha potencia nominal.
Lo normal es sumar las potencias de todos los receptores e incrementar ese valor multiplicando la suma de las potencias por 1,25, es decir un 25% de sobredimensión.
Si la instalación en alterna tiene IPC (interruptor de control de potencia) o IGA (interruptor general automático)
la intensidad de esos aparatosnos dará la máxima potencia que tendrá que soportar el inversor.
Un ejemplo: 2 lámparas x 20w cada lámpara + 1 ordenador de 100w = 140w.
Se sobredimensiona un 25% multiplicando por 1,25 con lo que tenemos 140w x 1,25 = 175w.
Necesitamos un inversor mayor o igual de 175w.
OJO si la instalación tiene motores (receptores inductivos) para determinar la potencia nominal se debe trabajar con las potencias aparentes de los receptores (VA), no con las activas (W), puesto que la potencia nominal del inversor se especifica para un factor de potencia unidad.
Además este tipo de receptores la mayoría de las veces consumen más potencia durante el arranque, por lo que como ya dijimos antes, hay que tener en cuenta que durante ese periodo de tiempo el inversor aguante ese exceso de potencia.
Lo veremos viendo su capacidad de sobrecarga. OJO Si esto no lo tenemos en cuenta podemos quemar el inversor.
Para lámparas no hay problema, coincide la aparente con la activa, y para el caso de los motores su potencia activa viene en la placa de características.
Por último decir que si son muchos los electrodomésticos que vamos a
utilizar, por ejemplo en un vivienda grande, en lugar de poner un
coeficiente para que sea de mayor potencia, se puede poner un "coeficiente
de simultaneidad", es decir, como no van a estar nunca conectados todos los
aparatos a la vez, no tiene mucho sentido poner un inversor de la suma de
todas las potencias.
Eso si, si pongo un coeficiente de simultaneidad para reducir la potencia
total del inversor, siempre poner un aparato de protección de menor potencia
que el inversor (magnetotérmico) a la salida en alterna para que en caso de
que en alguna ocasión se pueda conectar más potencia a la vez salte el
aparato y no se queme el inversor.
Ejemplo: todos los aparatos suman 8.000w, pero consideramos un coeficiente
de simultaneidad del 70% como mucho a la vez.
Potencia inversor = 8.000w x 0,7 = 5.600w
Pero el inversor debe ir conectado a un magnetotérmico a su salida en
alterna de valor inferior a esa potencia, por ejemplo de 5.500w.
En el mercado ya existen muchos inversores de cargaque llevan en su interior y conectado el regulador,
siendo 2 componentes en 1 inversor y regulador.
El inversor hace la conversión de cc a ca y el regulador controla la carga
de la batería y controlar las intensidades de la corriente.
En estos equipos
los cables de conexión del regulador y del inversor vienen internamente
ahorrando espacio físico y dinero por ser más cortas las distancias del
cableado.
Incluso tenemos inversores 3
en 1 llamados inversor/cargador/regulador.
También tenemos en el mercado los 3 en 1, inversor/cargador/regulador que suelen ser equipos muy económicos que incorporan la función
regulador, inversor y cargador, pero es cierto que no son equipos tan
robustos y eficientes como los convencionales comprados por separado.
Esto no ocurre con los 2 en
1.
Estos inversores 2 en 1 o 3 en 1 suelen utilizarse en ISFTV de bastante potencia,
ya que reduce los gastos en cableado y pérdidas en el sistema, además de ahorrar en espacio
físico.
La principal diferencia es que en las autónomas la energía se almacena y en las conectadas a la red se pone a disposición de los usuarios a través de la red eléctrica directamente según se produce.
En los huertos solares (centrales de producción) si se
quiere vender la energía, esta energía debemos enviarla a la red en medias o altas tensiones,
que es como se transporta.
En estos casos siempre se coloca un transformador a la salida del inversor.
Fíjate en la siguiente imagen de una "central solar fotovoltaica" también llamada "huerto solar".
Llega la hora de elegir el inversor solar adecuada para una instalación.
Veamos las características más importantes que hay que tener en cuenta para su elección así como su dimensionado.
La característica más importante de un inversor es su rendimiento, que se define como la relación entre la potencia de salida y la potencia de entrada del inversor.
En muchas hojas de características de inversores se denomina "eficiencia al rendimiento".
El rendimiento es un valor que determina las pérdidas que se producen en el inversor.
Este rendimiento debe ser mayor del 90% a plena carga, caso que ocurre en la mayoría de los inversores que nos podemos encontrar en el mercado.
Los principales parámetros habituales a tener en cuenta en un inversor son:
- Eficiencia o rendimiento. Relación entre las potencias de salida y entrada del inversor.
- Tensión nominal (V). Tensión que debe aplicarse en bornes de entrada del inversor.
- Potencia nominal (VA). Potencia aparente que suministra el inversor de forma continuada.
Se mide en VoltioAmperios (VA).
- Potencia activa (W). Potencia real que suministra el inversor teniendo en cuenta el desfase entre tensión y corriente. Se mide en vatios (w).
- Capacidad de sobrecarga. Capacidad del inversor para suministrar una potencia superior a la nominal y tiempo que puede mantener esa situación.
Muy importante cuando algún receptor en el arranque necesita más potencia que una vez pasado un tiempo de su arranque, por ejemplo la mayoría de los motores.
En estos casos el inversor tiene que aguantar esta sobrepotencia el tiempo que dure ya que en caso contrario se quemaría.
Suele venir expresada como un porcentaje de la potencia nominal (10%, 20%, etc.).
- Factor de potencia. Cociente entre potencia activa y potencia aparente a la salida del inversor.
En el caso ideal, donde no se producen pérdidas por corriente reactiva, su valor máximo es 1, es decir, estas condiciones son inmejorables para el suministro de corriente del inversor.
- Autoconsumo. Es la potencia, en tanto por ciento, consumida por el inversor comparada con la potencia nominal de salida.
- Rizado de corriente. Pequeña variación que se produce sobre el valor de la onda de corriente alterna al rectificarse o invertir una señal de CC a CA.
- Forma de la Onda. Normalmente los inversores nos dan una onda sinusoidal de corriente alterna.
- Armónicos. Un armónico ideal es una frecuencia de onda múltiplo de la frecuencia fundamental.
Tener en cuenta que, sólo a frecuencia fundamental, se produce potencia activa.
Lo mejor es que la onda de salida resultante no tenga o tenga los mínimos contenidos en armónicos.
- Distorsión armónica. La distorsión armónica total o THD (Total Harmonic Distortion) es el parámetro que indica el porcentaje de contenido armónico de la onda de tensión de salida del inversor.
Lo mejor es que sea lo más baja posible para que el inversor tenga un buen rendimiento.
En función de la onda de salida generada tenemos 3 tipos de inversores:
- Los inversores de onda cuadrada son los más económicos.
Se basan en una rectificación (chopear) muy simple de la onda de corriente continua de entrada, con muy poca modulación o filtrado. La onda resultante tiene un gran contenido en armónicos no deseados.
La distorsión armónica total (THD) es bastante elevada, en torno al 40%, y su rendimiento es bajo, en torno al 50-60%.
- Los inversores de onda semi-senoidal o quasi-senoidal presentan una THD del 20% y sus rendimientos son mayores del 90%.
- Los inversores senoidales tienen un cuidadoso filtrado de la señal generada.
En general son la mejor opción para la alimentación de cargas AC
Aquí tienes un ejemplo de la hoja de características de un inversor fotovoltaico:
- Debe estar protegido frente a tensiones de entrada y salida fuera del margen de operaciones.
Con Sobretensiones y bajas tensiones se desconecta.
- Debe estar protegido frente a frecuencias fuera del rango permitido.
- Debe estar protegido frente a la desconexión del acumulador.
- Debe estar protegido frente a cortocircuitos en la salida de corriente alterna.
- Debe estar protegido frente a sobrecargas que excedan la duración y limites permitidos.
Suelen llevar un fusible para sobrecargas y cortocircuitos en la parte de entrada (continua), que en caso de rotura, se produciría antes la rotura del fusible que la rotura del inversor.
En la parte de alterna suelen llevar a la salida un magnetotérmico para sobrecargas y un Diferencial de Luz para contactos indirectos.
Normalmente los inversores llevan incorporados indicadores luminosos y alarmas que indican el estado de funcionamiento del inversor o incluso una pantalla digital.
Algunos tienen la posibilidad de ser monitorizados por medio de su conexión a un ordenador.
A la hora de la conexión del inversor con el resto de la instalación, habrá que utilizar las secciones de los conductores adecuadas en función de la parte que estemos conectando.
No tendrán la misma sección los cables conectados en la parte de corriente continua (a los paneles o regulador) que los conectados en la parte de salida en corriente alterna.
Para aprender a calcular la sección de los cables en una ISFTV visita:
Cables Fotovoltaica.
Algunas de las actividades que se pueden realizar para mantener los inversores, no difiere mucho de las especificaciones generales, siendo algunas de las operaciones que se pueden realizar las siguientes:
- De forma visual revisar que las conexiones sigan bien hechas.
- Comprobar que la ventilación de la sala sea la correcta para evitar la acumulación de gases por los acumuladores.
- Asegurarse de que la temperatura es la adecuada para evitar posibles daños en los circuitos electrónicos.
- Comprobar que no exista ninguna alarma de mal funcionamiento de la instalación.
- Control del funcionamiento de los indicadores.
- Medición de eficiencia y distorsión armónica.
- Comprobar posibles caídas de tensión entre los terminales.
- Si existiera acumulación de polvo o suciedad, limpiar bien los dispositivos.